Elegir abogado condiciona el resultado de un asunto. Pese a ello la mayoría de la gente lo hace con prisa, cuando el plazo ya corre, y sin saber muy bien qué preguntar.
El primer filtro es la especialización. Un despacho que lo lleva todo rara vez domina lo específico. En Oviedo el conocimiento de los juzgados y de la práctica local pesa: laboral, seguridad social, contencioso-administrativo y herencias.
Lo segundo es la transparencia. Una consulta inicial bien hecha debe salir de ella con tres cosas claras: qué caminos existen, qué plazos corren y qué coste aproximado tiene cada vía.
El tercer criterio, que casi nadie valora hasta que lo necesita: que te expliquen también lo que no te conviene. Quien ver web siempre recomienda demandar no está velando por tu interés.